Hace rato que River perdió la identidad de juego histórica, el domingo también perdió sus colores. Como para estar a tono con su presente el equipo se vistió de gris (en su ropa) y realizó un desempeño ídem.
Pálido empate frente a Colon. El sabalero vino a hacer su negocio y se llevó su punto. River en cambio se llevó solo insultos y silbidos.
El hincha perdió la paciencia (tarde para lágrimas) y reprobó al pesado delantero mediático.
De un partido mediocre podemos rescatar la sólida actuación de Daniel Vega, algunas cosas de Mauro Díaz, una firme tarea de Maxi Coronel y la entrega constante de Matías Almeyda.
El pésimo desempeño del árbitro Favale le impidió a River y a Gustavo Cabral ganar un partido por el que no hizo mucho.
Sin luces ni ideas para sumar puntos y juego, el equipo de Gorosito parece encaminado a transitar un campeonato tan gris como su camiseta.
Regresar a la página principal
|